Jesuitas España

¿Sabías

qué?

Ignacio, el PeregrinoMisión CompartidaDónde estamos¿Sabías qué?
  • ¿Por qué os llamáis “jesuitas”?

    La verdad es que la palabra “jesuita” no fue inventada ni usada por San Ignacio, ni por la Compañía. No se encuentra ni en las Constituciones, ni en ningún documento oficial, hasta 1975. A los “compañeros de Jesús” se les empezó a llamar “jesuitas” en Austria y Alemania, en el siglo XVI, con un tono despectivo. Pero con el tiempo, los católicos encontraron que la palabra, por su brevedad y significado etimológico era muy idónea para designar a un miembro de la Compañía de Jesús, “un pequeño Jesús”. Y ése fue el sentido que se extendió de forma muy rápida.

  • ¿Por qué la Compañía de Jesús dedica tanto tiempo a la formación de los jesuitas?

    Sí, ciertamente son muchos años de formación. En algunos casos pasamos quince años antes de hacer el compromiso definitivo, los últimos votos. Pero no son solamente años de estudio, sino de formación integral. Son años de profundizar en cualquier tipo de experiencia que nos permita entender mejor la gente y el mundo que Dios ama. Ya puedes imaginarte que para ir más allá del tópico, del blanco y del negro, hay que pararse con paciencia y separar aquello que sí es semilla de vida y aquello que no. Por esto, los estudiantes jesuitas dedican este tiempo a escuchar antes de hablar por cuenta propia, o mejor dicho, por cuenta de Dios.

  • ¿Los Ejercicios Espirituales siguen vigentes?

    ¡Claro! Aunque, ahora que lo dices, sí puede ser que el nombre recuerde a algo que hicieron nuestros abuelos en no sé qué casa retirada. Esto quiere decir que hace muchos años que se dan los Ejercicios Espirituales. ¡Casi quinientos años! Ya ves, más que pasados de moda, son históricos.

    Pero, esto no significa que no sean actuales. Te lo podrían contar los universitarios que este pasado verano han hecho una semana de Ejercicios Espirituales en Manresa o Loyola. Y tanta gente... Quizás tú le llamarías “entrenar el espíritu y reconocer el deseo de Dios en nuestra vida”. Quizás así suena más actual. Se admiten sugerencias.

  • Hacer el voto de obediencia, ¿coarta la libertad de la persona?

    El voto de obediencia es el compromiso de escuchar a Dios que nos habla por medio de algunos compañeros. Ellos, escuchándote y conociendo aquello que conviene, te encargan una misión. Como puedes suponer, la confianza que Dios actúa en este proceso es muy importante.

    Visto con ojos humanos, los extremos se tocan. Fíjate: la plenitud de la libertad se da cuando se llega al extremo del compromiso y la disponibilidad generosa. Me comprometo porque quiero. De esta manera, porque queremos, nos ponemos a disposición de la misión del Reino de Dios.

  • Por el voto de obediencia al Santo Padre, ¿le permite hacer de la Compañía de Jesús lo que quiera? ¿Qué sentido tiene hacer este cuarto voto?

    Éste es un voto específico de los jesuitas. San Ignacio quiso explicitar con este compromiso que la Compañía se pone a disposición del Santo Padre para ir a cualquier rincón del mundo a llevar la Buena Noticia, un lugar fronterizo aunque sea complicado. La Compañía se ofrece al Santo Padre en quien vemos la mano de Dios para que disponga de nosotros.

  • La misión del jesuita, ¿le podría llevar a participar explícitamente en política?

    Si participar en política quiere decir implicarse en la construcción de un mundo más justo tal y como Dios lo sueña… ojalá estuviéramos tan implicados.

    No obstante, si participar en política quiere decir militar en un partido, ejercer un cargo público o identificarse con una opción partidista, esto solo se ha dado en situaciones muy excepcionales, pero no es propiamente nuestra tarea.

  • Exactamente, ¿a qué se dedica un jesuita?

    Si navegas por esta página web te podrás hacer una idea. La verdad es que los lugares donde hemos estado a lo largo de los años y de la Historia han ido variando. Desde el principio, hemos querido estar allí donde se pueda hacer un mayor servicio a la Iglesia y a nuestro mundo que Dios ama. En palabras del Evangelio, queremos actuar como levadura en la masa: imperceptibles pero eficaces.

  • ¿Todos los jesuitas son sacerdotes?

    No. Digamos que hay tres tipos de jesuitas. Algunos están en proceso de formación y de incorporación al cuerpo apostólico de la Compañía de Jesús. Otros, los hermanos jesuitas, encuentran a Dios en todas las cosas viviendo la radicalidad de los votos religiosos. Finalmente, los sacerdotes jesuitas añaden al compromiso fiel de los votos, la ordenación presbiteral y el servicio de los sacramentos en la misión. Aunque, y con todo cariño, todos somos jesuitas desde que entramos en el Noviciado.

  • ¿Por qué hay jesuitas en todos sitios?

    Es verdad, estamos en los sitios más variopintos. No nos dedicamos a una tarea concreta sino que nuestro espíritu misionero lo podemos realizar de mil modos distintos siempre que en cada uno de ellos aspiremos únicamente “a buscar y hallar a Dios en todas las cosas”.

    Como curiosidades te cito a algunos jesuitas a los que se atribuyen inventos o descubrimientos: Kamel, botánico al que se debe el nombre de la flor “camelia”; Pedro Paéz, el descubridor de las fuentes del Nilo Azul; Atanasio Kirchner, gran matemático e inventor del proyector de diapositivas; Christopher Clavius, que elaboró el calendario gregoriano y hasta el inventor de la bicicleta fue jesuita, Pedro Maser. También es curioso que haya un asteroide y 35 cráteres de la luna con nombres de jesuitas. Además algunos compañeros han sido grandes literatos como Baltasar Gracián, el P. Coloma o el P. Isla (“Fray Gerundio de Campazas”), pintores como Andrea del Pozzo, arquitectos como Francisco Bautista o músicos como Domenico Zipoli.

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