Jesuitas España

Pedro Claver, la locura del amor

Publicat el Divendres, 06 Setembre 2019

Pedro, un catalán, cristiano, jesuita de finales del siglo XVI y mediados del XVII. Un hombre que sale de Verdú, cerca de Tàrrega, y pasando por Barcelona, ​​Tarragona, Girona, Palma de Mallorca, se embarca hacia las Américas, y consume los mejores años de su vida, como "esclavo de los negros para siempre"... ¿Qué nos dice hoy?

Amor sin ahorro. Pedro a menudo había pedido a la oración amar "más" al Señor para seguirlo "mejor", amando a los hermanos. Qué locura emplear toda la vida dedicado a los negros esclavos sin cálculo y sin ahorrar ni la salud, ni la comodidad, ni la buena fama. Un amor loco, a contracorriente de unos cristianos que discutían si los negros tenían alma, si eran seres humanos, y los tenían como pura mercancía para hacerlos esclavos... Incluso había compañeros jesuitas que pensaban de Pedro: "es un santo, pero le falta prudencia"... y él haciendo con humildad y silencio. "Corto de palabras, pródigo de heroísmo", leemos en un monumento de Verdú.

La identidad de Pedro: los pobres. "Buena Noticia para los pobres" es el documento de identidad de Pedro, buen discípulo de Jesús. Todas las horas del día y todos los días de la vida los consagra a aquellos negros africanos que llegan a Cartagena (¡si no han muerto en ruta!) como esclavos. Pedro les abraza, cubre su desnudez con el manto, los cura y los reaviva. Es una vida que cuesta comprender a quien no tiene las entrañas de Jesús... Que personas acomodadas de Cartagena tengan que hacer cola para confesarse junto con aquellos negros repugnantes, ¡y esperar el turno en medio de ellos! Pedro no sabía mucho de grandes proyectos, de prédicas elocuentes, ni de denuncias... Cada uno con su carisma. Él, con el servicio humilde, personal, eficaz, cariñoso, heroico. Con su muerte, los negros pueden decir: "¡Ha muerto nuestro amigo!".

La fuerza de la amistad. No es demasiado conocida la raíz de la vocación de Pedro. Pues bien, todo nació de una gran amistad con el hermano portero del colegio de Mallorca. Una verdadera amistad, profunda, humana, en sintonía de fe y de sentimientos ... Alfonso Rodríguez, de conversación en conversación sabe hacer ver a Pedro que su lugar es América ... Y Pedro finalmente se ofrece para ir a las Indias ... y, allí, no se agota el recuerdo y el calor de una amistad que lo acompaña siempre. En el documento de la profesión escribe, junto a los nombres de los "maestros y abogados", Jesús, María, José ... "y Alfonso mío". De la amistad profunda entre san Alfonso Rodríguez y Pedro Claver nació una vocación impresionante a las Indias ... Sin la fuerza de esta amistad no se entiende a san Pedro Claver.

Pedro de Cal Claver, tan nuestro, tan de casa, tan sencillo, tan cristiano, hoy, como lo hizo con él Alfonso, dirige nuestra mirada hacia los negros, es decir, los más pobres, que ya no hemos de buscar en América ...

Josep Rambla SJ

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